Hace poco que Manuel dejaba la empresa donde él trabajaba (creo que este proceso migratorio debería ser etiquetado como ‘pandemia’ o algo por la OMS) así que, en honor a tal evento, nos invitó a muchos ex y no ex, y ex-ex (!) a un restaurante mexicano muy chulo que hay por la zona.
Cenamos picando cosas mexicanas, guacamole, nachos, etc. Todo muy especiado y picante, pero molón. Además pude ver a gente que hacía tiempo que no veía. De mi anterior departamento vinieron Nachete, Belén y Jaime (alias Portugués, o Farineiro do Madrid) así que me senté con ellos y con Charly y Beita que hacía tiempo que no veía (se rieron de mi atuendo, estudiaré posibles réplicas).

Los regalos que acompañaron la fiesta fueron muy, muy buenos. Un disfraz de pollo (al estilo del amigo del ‘amigo informático’) y un portaretratos digital con 2 tarjetas de memoria llenas de las fotos de las anteriores fiestas y acontecimientos populares.

Una vez que nos echaron del local, fuimos hasta el Oh Mandril. Que es típico en la ruta netdrink, hasta que cerraron, como no. Y después ya, pues nos fuimos al ‘Así sea’. Josu o Nacho (no recuerdo) me pagaron una copa y estuvimos escuchando música ‘techno-eurodance’ que el ‘dj’ había rescatado de una caja de CDs cosecha de 1996. Vamos, que poco más y nos pone el ‘vi-vi-viva la fiesta’.
Al final, subimos a pata por Santa Engracia arriba hasta llegar a nuestras respectivas casas, y a dormir.
Fotos en Flickr.