Cuando los conquistadores españoles llegaron a América, una de las cosas que llevaron, como cualquier colonizador, fueron animales de la metrópoli, para ayudarse y poblar las nuevas tierras. Entre estos animales destacaron los cientos de vacas y toros que cruzaron el mar enbarcados en navíos durante semanas.
Los que llegaban vivos y sanos pronto ocuparon las llanuras de Nueva España (lo que hoy es México y el sur y oeste de Estados Unidos). Grandes praderas se extendían delante de ellos que facilitarían su expansión y crecimiento demográfico rápidamente.
Pero no todo son ventajas, las praderas, aunque muy extensas, no eran tan verdes como el norte penínsular de donde procedían en su mayor parte, incluído un clima mucho más continental y alejado del mar. Además, en América encontraron depredadores que no existían en la península, especialmente uno: el puma.
Así que no quedaba otra que evolucionar o morir, y aquí es cuando la naturaleza sale a relucir. En tan sólo 400 años, los cuernos han crecido hasta unos 70-80 centímetros por cuerno, que sumado al grosor de la cabeza, sumarían unos 180-200 cm de longitud (algo menos de envergadura debido a la curvatura de los cuernos). Algunos ejemplares llegan hasta los 3 metros. También han evolucionado para adaptar sus necesidades al nuevo ecosistema, consumiendo el nuevo tipo de pasto local americano y sobreviviendo con mucho menos agua.
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| Semental de Rubia Gallega | Semental de Longhorn Americano |
Ahora los biólogos lo han etiquetado como una subespecie de ‘Bos taurus’ que es como se conoce al ganado doméstico de la especie ‘Bos’, que incluye casi todos los bovinos a lo largo del mundo.
Más info:
(en) Texas Longhorns
(fr) Texas Longhorn


Diciembre 27, 2007 a las 12:33 pm
Hache Vaca!!!!
Arredemo que ben falado…