Alias Nadj. Que ha vuelto de Roma y ha tenido a bien contestar a mi anterior poesía con una serie de cuartetos. Somos los Góngora y Quevedo del siglo XXI, y si no, al tiempo.
El spagueti estaba al dente.
Las ragazas, tutti bellas.
Me pasé la semana detrás de ellas
pero de fornicar, niente.El susodicho engominado,
se me declaró en el Coliseo.
En su ojos veía el deseo,
de quererme tener penetrado.La arena del Circo a un lado.
Al otro, el temido italiano.
Yo me sentia acorraldo,
y sufría por mi ano.Mas campeones de Europa somos,
así se lo quise recordar.
y el Tifossi maricón
como una nena empezó a llorar.Mi dignidad estaba a salvo,
ya no temía por mi culo
y al final fué este menda
quien al italiano metió el puro.Y esa es amiguitos,
mi historia en la bella Roma.
A quien no le gusten estas letras,
que venga aquí Y ME LA COMA!!!