Todos los que hemos tenido que usar un Mighty Mouse por placer o porque no queda otra opción, tarde o temprano nos encontramos ante un momento en que la bolita (scrollball o trackball) deja de pasar contenido en cuatro direcciones (arriba, abajo, izquierda y derecha) para funcionar sólo en dos o, normalmente, en una: hacia abajo.
Se debe a que la bolita se ensucia un poquito y desplaza dicha suciedad hacia dentro, hacia los rodillos de dirección que controlan estos movimientos. Y dado que no podemos utilizar el ratón siempre con las manos limpias cual cirujano antes de operar, acaba ocurriendo.
Y te deja con una sensación de impotencia horrible y desesperante que te obliga a utilizar las dichosas barras de desplazamiento… ¡el horror!
Pero hay una solución que me ha parecido lo más sencilla y efectiva:
Echa tu aliento sobre la bolita del Mighty Mouse, de esta forma podrá coger un poquito de humedad que ayudará a expulsar algo más de suciedad del interior. Luego, frota la bolita del ratón contra un papel o folio limpio que tengas a mano. Repetidas veces, durante unos segundos, en forma de círculo.
Y listo. La scrollbar debería volver a la vida sin tener que recurrir a desmontar el ratón.


