Spotify Premium, Netflix, Hulu Plus, World of Warcraft. Métodos de suscripción a contenidos de entretenimiento digitales. Quiero lo mismo, vía DRM no-lesivo, para libros electrónicos. ¿Qué precio? ¿25€ al mes incluyendo estrenos —aceptaría 4 a 12 semanas de retraso— y bestsellers? Lo compro. Lo quiero ayer.
Cada vez que voy al FNAC, entro en Cyberdark o paso por la Casa del Libro de Madrid me tengo que morder la lengua para salir del hechizo que me obliga a gastar 50 ó 100€ en libros físicos en ese momento.
Luego claro, llegan los lloros y las lamentaciones.
Entonces la propuesta es esa. Yo tengo un dispositivo, léase Kindle o iPad con Kindle, un proveedor, digamos Amazon, y una biblioteca de dimensiones supinas de la que proveerme lecturas para tres millones de vidas humanas, a cambio podría acoquinar el dinero mencionado, todos los meses. 300€ al año me parecerían adecuados.
Joder. Si pagas 10€ por el WoW, Hulu, Netflix o Spotify ¿Cómo no vas a pagar 10€ por libros? ¿Qué hace tan diferente a ésta industria de la de la música o de la televisión y cine?
Quizá estén esperando a cometer todos los errores y pasar por el mismo calvario que la industria de la música con el mp3, la del cine con el divx… la del libro con el pdf. Quizá se sientan obligados a hacerlo. Por camaradería, por los días que los ahora Directores y CEO de las múltiples empresas pasaron juntos en la escuela de negocios sacándose el MBA. A saber.
Pero nos podemos ahorrar 3 ó 4 años de peregrinaje por las tierras del “Esquelapiratería” y los parajes del “EsqueloslibroslleganmuytardeaEspaña” y pasarnos a este modelo de negocio mañana.
Antes que el colectivo de gran lector se acomode a descargarlos del bittorrent, igual que ya hizo el colectivo melómano (320kbps, eso sí), el peliculero y el seriéfilo.
O antes que a Stephen King le de por hacer como Radiohead y descubrir que los que dirigen la industria del libro se parecen mucho a los que dirigen las otras industrias ya escaldadas por una Internet que no comprenden, “don’t get it”, pero sus usuarios sí.